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La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, del siglo XVI y edificada sobre la original del siglo XII, se construyó bajo el patrocinio de los Zúñiga, marqueses de Mirabel, que dejaron constancia de ese hecho en multitud de escudos. El edificio está realizado con fábrica de mampostería de pizarra con elementos de cantería en puntos singulares y recercado en ladrillo o piedra en vanos. La componen tres volúmenes claramente diferenciados torre campanario, nave y cabecera.
La torre campanario cuenta en su basamento con varios vanos abocinados finalizando en una pequeña imposta tras la que está el cuerpo de campanas, de menor tamaño y decorado con dos grandes escudos y una bella cornisa. Rematan el conjunto cuatro pequeños pináculos y un magnífico chapitel octogonal.
La nave, de gran altura y a dos aguas, es rectangular con tres cuerpos separados por estilizados contrafuertes donde se sitúan diversos vanos de medio punto. En la parte septentrional sobresale una pequeña capilla, que se construyó aprovechando una antigua entrada a la iglesia desde la plaza.
La fachada queda enmarcada entre dos grandes contrafuertes de buena sillería rematados por sendos escudos de la familia Zúñiga. La parte central dispone de una portada de medio punto y sobre ella un hueco adintelado, un escudo, el reloj y otro pequeño escudo. Se remata con una pequeña espadaña.
Al cabecero, más bajo y con testero poligonal, se adosa la sacristía al lado septentrional y en el meridional una pequeña capilla con un vano alquitrabado y un escudo que se construyó aprovechando un antiguo acceso a la iglesia. En el lienzo libre se abre un bello vano decorado de medio punto.
La nave, a la que se accede por el sotocoro, muestra los tramos divididos por arcos de medio punto sobre ménsulas y cubierta de bella armadura de madera de seis planos. En la parte central del lado del evangelio se encuentra la capilla de la Virgen de la Jarrera, patrona de Mirabel.
El coro, con frontal de sillería y rematado por una bella balaustrada granítica, se sustenta sobre dos crujías de tres bóvedas de crucería sobre arcos de medio punto apoyados en pilares y pilastras de granito. Bajo él está el acceso a la antigua capilla bautismal ubicada en la parte inferior de la torre.
La capilla mayor, más baja, se abre bajo un arco triunfal levemente apuntado con pilastras decoradas, las paredes encaladas hacen resaltar la magnífica bóveda de crucería estrellada con forma poligonal que la cubre, que arranca a media altura sobre pequeñas pilastras apoyadas en ménsulas y donde destacan sus claves pintadas en 1781.
En el lado de la epístola se abre un gran arco, en lo que era el acceso de los Zúñiga, que da entrada a una capilla. El presbiterio, elevado sobre unas gradas de cantería cuenta con un bello altar de fábrica del siglo XVIII, junto a él la puerta de acceso a la sacristía.
El retablo mayor, barroco, realizado entre 1730 y 1740 ocupa el centro del testero acompañado de dos pequeños retablos del mismo estilo. Completan el inventario de bienes muebles los dos retablos situados antes del arco triunfal y el situado en la nave, todos ellos barrocos. Cuenta la Iglesia con algunas imágenes del siglo XVI entre ellas la Virgen de la Jarrera trasladada desde su ermita.