Saltar al contenido

QR Sendero

QR de los Árboles Singulares

🎵 Audioguía

Entre la Sierra de los Canchos y la Sierra de Santa Catalina se extiende la Dehesa Boyal de Mirabel, mezcla de terrenos públicos y privados que mantiene a día de hoy los usos tradicionales del bosque mediterráneo y donde abundan los grandes árboles. Un espacio integrado en la Reserva de la Biosfera de Monfragüe donde entre su arbolado destacan dos de sus alcornoques centenarios que han sido reconocidos y declarados Árboles Singulares por la Junta de Extremadura, el “Padre Santo” y el “Alcornoque Grueso”.

El sendero de los Árboles Singulares SL-CC 11, a kilómetro y medio del casco urbano y solapado con el PR-CC 66, se inicia junto a la portada de acceso a la dehesa, un camino que discurre entre arbolado cruzando una cerca de piedra y siguiendo recto hasta llegar al “Padre Santo”.

El Alcornoque “Padre Santo” (Quercus suber) se incorporo a la lista de Árboles Singulares de Extremadura mediante el Decreto 63/2014 de 29 de abril. Se trata del alcornoque más grande de la Dehesa Boyal, de ahí su denominación, que posee una biometría por la que podría considerarse un árbol monumental debido en parte a su desarrollo de manera aislada aprovechando una pequeña vaguada.

Aunque sus imagen y sus datos abruman, 20 m de altura, 27 m de diámetro en copa y una edad estimada de 350 años, situarse bajo su armoniosa copa trasmite la tranquilidad de ser “abrazado” en un entorno espectacular a los pies del siempre vigilante Castillo de Mirabel.

Retrocedemos y antes de la cerca giramos a la izquierda, hasta llegar a un cruce donde, tras desviarnos a la derecha, se atraviesa una portada y continuando a la derecha entre arbolado. Tras pasar unas edificaciones agrícolas llegamos a una zona despejada, en la que al mirar a la derecha en una pequeña vaguada descubrimos el “Alcornoque Grueso”.

El Alcornoque “Grueso” (Quercus suber) se incorporó a la lista de Árboles Singulares de Extremadura mediante el Decreto 35/2016 de 15 de marzo. Se trata de un alcornoque que destaca por sus espectaculares dimensiones y que está situado en el inicio de una pequeña loma junto a otros alcornoques de gran porte.

Aunque su imagen y sus datos impresionan, con sus 16,5 m de altura y 22,5 m de diámetro en copa y una edad estimada de 350 años, observarlo de cerca nos sorprende por su singularidad, con su tronco marcado por los siglos y un ramaje donde unos grandes chupones rompen la armonía de la copa.

Volvemos sobre nuestros pasos hasta pasadas las edificaciones agrícolas que dejamos a nuestra izquierda, entonces giramos 90º para ascender una pequeña ladera que nos lleva a un mirador natural con unas impresionantes vistas del entorno. Un poco más adelante, pasada una cerca, llegamos al punto de partida.

← QR de los Árboles Singulares